El hotel

El mes pasado fui a la ciudad de Atenas por motivos recreacionales y culturales. Grecia es un país al que había ya viajado dos o tres veces en mis años de temprana juventud con mis padres, de lo que francamente me acuerdo muy poco; la primera vez por mi temprana edad y mi segunda vez por mis desmedidos niveles de alcohol durante toda mi vacación, algo bastante tonto, a decir verdad.

El hotel al que fui fue uno recomendado por un amigo mío que trabaja en hoteles aeropuerto D.F. y conoce más sobre hotelería y sobre excelentes lugares para establecerse  en particularmente todos los lugares en el mundo.

Dedo decir que aunque ésta fue su primera recomendación, quedé impresionado con el pequeño hotel de parte suya, así como la esencia  de aquella pequeña esquina, que parecía estar escondida en un rincón detrás del tiempo.

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Aunque era un pequeño hotel, estaba equipado con cosas sumamente interesantes, como el caso de sus baños romanos subterráneos, en cuyas paredes estaban inscritos símbolos e ilustraciones del gran Alejandro de Macedonia y de su padre, el gran rey Felipe, cuyo supremo ejército fue heredado a su hijo, quien se convertiría en su momento en uno de los tres más grandes conquistadores de la historia.

Lo que más me impresionó fue el hecho de que aquel muro y sus ilustraciones son de la época del Alejandro Magno, razón por la cual las ilustraciones y símbolos describían tan bien los relatos ahí plasmados.

Aquella pared era el equivalente a uno de los comics que se imprimen con tanta afluencia hoy en día, donde se relata la vida de los superhéroes por medio de ilustraciones, siendo la segunda lo único que diferencia.

En aquel mural se mostraba el teatro de la comedia griega y sus cientos de espectadores, quienes se regocijaban ante las actuaciones de los comediantes que desde aquel entonces eran súper estrellas, con la única diferencia que la mayoría de las actrices griegas eran también prostitutas, como si hoy en día Milla Kunis o Nataly Portman estuvieran también en el mercado sexual.

En medio de aquel mural, ocupando el lugar principal, estaba representada una batalla con los órdenes y formaciones de guerra de aquellos tiempos perfectamente bien representada, ya que probablemente fue pintada por algún hombre que sirvió con Alejandro Magno en alguna de sus muchas campañas, ya que se dice que los soldados quienes servían bajo este gran conquistador se convertían en fanáticos, quienes dedicaban su vida a contar las historias de las campañas donde estuvieron, siendo siempre el gran Alejandro el centro de la historia.

Me gustó mucho como los Phalanx estaban perfectamente bien retratados.

Los Phalanx eran el sistema vital de las técnicas y tácticas bélicas griegas, que consistían en cuadros de 12 o 13 hileras de soldados, quienes portaban largas lanzas y redondos escudos de madera, cuyo objetivo era destruir los cuadros enemigos que consistían en el mismo sistema.

Me atrevo a decir que mi parte favorita de mi viaje fue el hotel.